No podemos volver atrás, por eso cuesta elegir...
Mientras no elijas, todo sigue siendo posible.

¿Auto-satisfación?

No suena bien, pero creo que es de lo que se trata la vida.
No hay nada malo en satifascerse a uno mismo.
No importa quién te alabe, no significa nada hasta que lo aceptes por ti mismo...
Dicho de otra forma, no importa si no te alaban mientras estés satisfecho.
Como dicen, la persona más rica es la que se contenta con lo que posee.


Pain.

Cuando eres herido...
aprendes a odiar, por otro lado, cuando hieres a alguien te resientes, pero tambien empiezas a sentirte culpable, sin embargo, comprender el dolor te permite comprender a los demás, conocer el dolor nos ayuda a crecer, madurar.
Y con crecer quiero decir ser capaz de pensar y tomar decisiones por ti mismo, conocer y reflexionar sobre el dolor, llegar a tu propia conclusión.

God.

A Dios le gusta observar, es un bromista:
Dota al hombre de instintos, nos da esta extraordinaria virtud, y ¿qué hace luego? Los utiliza para pasárselo en grande, para reírse de nosotros, para ver como quebrantamos las reglas. Él dispone las reglas y el tablero, y es un auténtico tramposo:
“mira, pero no toques”; “toca, pero no pruebes”; “prueba, pero no saborees”.
Y mientras nos lleva como marionetas de un lado a otro, ¿qué hace él? Se descojona,
¡se parte el culo de risa!

¿Que es más difícil?

¿Ser un buen amigo o tener buenos amigos? 
No es cuestión de fácil o difícil. 
Cuida a tus amigos y crece junto a ellos, comparte, disfruta de ellos. 
No des para recibir, sé tú mismo. En realidad, es ese hermano que tú eliges y la vida te pone en tu camino. Obviamente, siempre puede existir obstáculos que rompan esa amistad. Lo importante es luchar por ese sentimiento que los une, puramente en las buenas y en las malas aparecen los verdaderos amigos, aunque pasen años, allí están.

¿Cuánto pesan sus vidas?

Imaginen por un segundo que llevan una mochila.                                        
Quiero que la llenen con todas las cosas que hay en su vida.                   
Empiecen con las cosas pequeñas, las cosas de los estantes, cajones... 
Luego las cosas más grandes. 
Ropa, electrodomésticos, lámpara, televisor de plasma, sofá, coche, casa… 
La mochila empezará a pesar. Quiero que lo metan todo en la mochila. Ahora quiero que la llenen con gente. Empiecen por con conocidos casuales, amigos de amigos, gente del trabajo, y luego pasen lentamente a la gente a quienes confían sus más íntimos secretos, mejores amigos, hermanos, hermanas, hijos, padres y finalmente esposo, esposa, novio o novia. Métanlos todos en la mochila. ¿Sienten el peso de la mochila?. No se equivoquen, las relaciones son el mayor peso de su vida. Ahora intenten andar. Notarán como el peso nos impide andar deprisa. Mientras más lento nos movemos, más rápido morimos. 
No se equivoquen, moverse es vivir.